Orígenes de la Música

Alberto Betancourt

 

 



Origen de la escala diatónica o pitagórica:

El sabio Pitágoras (570-495 a.c.) construyó un instrumento de una sola cuerda, con un mecanismo para dividir la cuerda en diversas fracciones, al que denominó MONOCORDIO.

La cuerda sin divisor producía la nota fundamental que denominó 1 (DO).

Al colocar el divisor en ½ sonaba la octava arriba (DO alto).

Al colocar el divisor en 3/2 sonaba la quinta que él denominó 5 (SOL).

Buscando la quinta de cada nota que encontraba fue descubriendo

2(RE) 6(LA) 3(MI) y 7(SI).

Al colocar el divisor en 4/3 sonaba la cuarta que él llamó 4(FA).

Y con ese procedimiento matemático descubrió las notas de la escala diatónica 1(DO) 2(RE) 3(MI) 4(FA) 5(SOL) 6(LA) 7(SI). Los nombres de las notas solo aparecerían en el Siglo XI gracias al monje Guido D’Arezzo.

Con esa escala comenzaron a producirse las melodías de todos los cantos y tonadas. Los músicos de los grupos orquestales tocaban  la melodía al unísono, sin ningún acompañamiento armónico.

Modos gregorianos:

En la Edad Media floreció el canto Gregoriano, que producía melodías con escalas que partían de cada una de las notas, dando origen a los MODOS GREGORIANOS. 

El canto gregoriano usa únicamente las 7 notas de la escala pitagórica, y algunas veces la séptima nota aplanada, que corresponde al SIb.
A partir de la séptima nota los monjes no podían componer melodías, pues sonaba una escala muy extraña a la que denominaron “sonus diabolicus. El Papa Juan XXII en el Siglo XIV prohibió, mediante una encíclica, el uso del modo de la séptima nota en la música litúrgica.

Los primeros modos auténticos que apareciernon fueron Dórico (RE), Frigio (MI), Lidio (FA) y Mixolidio (SOL). En el siglo XV apareció el modo Eolio (LA) y en el Siglo XVI apareció el Jónico (DO). 

En el Liber Usualis, donde aparece todo el repertorio gregoriano, al inicio de cada canto aparece un número romano que indica el modo correspondiente, Los números impares corresponden a los modos auténticos: I Dórico, III Frigio,  V Lidio, VII Mixolidio, IX Eolio y XI Jónico. Los números pares corresponden a los 6 modos plagales: II Hipodórico, IV Hipofrigio, VI Hipolidio, VIII Hipomixolidio, X  Hipoeolio y XII Hipojónico.

Los 12 modos gregorianos, 6 auténticos y 6 plagales:



Ver más sobre los MODOS GREGORIANOS


Origen de la escala cromática:

Siguiendo el procedimiento de Pitágoras, partiendo de la frecuencia de C4=256 encontraremos las frecuencias de las 12 notas de la escala cromática central. Podemos realizarlo siguiendo el círculo de quintas.


Siguiendo las manecillas del reloj tenemos el círculo de quintas.
Contra las manecillas del reloj tenemos el círculo de cuartas.

Escala cromática




 
Origen de la armonía:

Hacia el Siglo XV se comenzó a acompañar con órgano el canto gregoriano con acordes en forma de tríadas que contenían la 1ª 3ª y 5a del correspondiente modo.

Al principio el organista mantenía sonando la tríada del modo durante todo el canto. Después fueron cambiando las tríadas según lo pedía la melodía.

Durante el siglo XII, comenzaron a aparecer las primeras formas de polifonía, donde varias voces se combinaban. En esta época se empezaron a utilizar intervalos de tercera y quinta, lo que sentó las bases para el desarrollo de los acordes.

El uso más estructurado de acordes, especialmente tríadas, se consolidó durante el Renacimiento (siglo XV), cuando la armonía comenzó a adquirir un papel más importante en la música. La teoría musical de la época empezó a formalizarse, y se comenzaron a emplear acordes de manera más consciente, dando lugar a la música tal como la conocemos hoy.


Descubriendo la Armonía

Partamos de la nota C2, cuya frecuencia es 64 ciclos por segundo en la afinación LA=432. Esta es la afinación natural, cuyas frecuencias aparecen con números enteros. (Fundamentos Físicos del Sonido– pianoaprimeravista)

Doblando su frecuencia 64x2=128, tenemos la nota DO3.

Triplicando su frecuencia 128+64=192 tenemos la nota SOL3.

Cuadruplicando su frecuencia 192+64=256 tenemos la nota DO4.

Quintuplicando su frecuencia 256+64=320 tenemos la nota MI4.


Así hemos descubierto los 5 primeros armónicos. 
Los armónicos son múltiplos de la frecuencia de la nota fundamental, que resuenan al tocar una nota, conformando el timbre característico de cada instrumento o de cada voz humana, según la intensidad de cada armónico.

Experimentemos tocando ese mismo acorde, partiendo de cada una de las notas de la escala:

Tocando estos acordes encontramos un sonido consonante perfecto.

Tríadas:

Reduciendo las notas en forma de un acorde simple encontramos una triada con las notas 1, 3 y 5. Iniciando la tríada en cada una de las notas de la escala.  

La consonancia de la tríada se debe a que está construida por los armónicos DO2, SOL2 y MI3


Tríadas a partir de cada nota de la escala:



En la triada del V grado se añade la séptima, substituyendo la quinta, quedando así los acordes: 


     Esos 7 acordes sirven para armonizar cualquier melodía dentro de una escala.

Reglas de armonización:

Una nota perteneciente al acorde se armoniza con notas del acorde. 

Una nota extraña al acorde se armoniza como si fuera la nota del acorde más próxima por debajo, o con un acorde de paso paralelo, o con un acorde disminuído.


Una nota extraña produce una disonancia que debe resolverse pasando a la nota del acorde más cercana.


Toda la armonía clásica se reduce al manejo adecuado de estas tríadas en todas las tonalidades.  Esta es la armonía que rige en toda la música clásica instrumental y coral y tembién en la música popular, y la que se enseña en los conservatorios.

Cuatríadas:

Los músicos de Jazz a principios del Siglo XX añadieron la séptima al acorde, resultando cuatríadas con color.

Acordes con tensiones:

A fines del Siglo XIX y principios del XX, Debussy y Ravel añadieron la novena, la oncena y la trecena, creando tensión en los acordes.

Los músicos de Jazz añadieron la novena al acorde para darle tensión. En jazz no existen las disonancias y allí se habla de tensión.

En Jazz también se encuentran acordes de oncena y trecena.

Los acordes de Jazz:

Los músicos de jazz suelen interpretar los acordes de esta manera:

·       El bajo toca la raíz o nota fundamental del acorde.

·       En la parte alta del acorde se omite la raíz y se añade la novena para crear tensión.

·       En los acordes mayores de I y IV grado se añade la sexta en vez de la séptima.

·       En los demás acordes se añade la séptima.

 

En cada tonalidad hay 5 acordes básicos:

1.    MAYOR: La parte alta del acorde comprende la III, V, VI y IX y se indica con un triangulito CΔ o simplemente C.

2.    MENOR: La parte alta del acorde comprende la IIIb, V, VIIb y IX y se indica Cm9 o simplemente Cm7.

3.    SÉPTIMA: La parte alta comprende la III, XIII, VIIb y IX y se indica C13 o simplemente C7.

4.    SEMIDISMINUIDA: La parte alta corresponde al acorde menor séptrima bemolando la quinta y se indica con la letra ϕ griega o con un circulita partido Cϕ, Cø o Cm9b5.

5.    DISMINUIDA: La parte alta comprende la IIIb, Vb, VI y IX y se indica con un circulito Co o Cdim.


Cualidades de los acordes de Jazz

Los Modos de Jazz:

Para improvisar en Jazz se emplean los mismos modos Gregorianos, inclyendo el modo sobre la séptima nota, denominado Modo Locrio.


Ver más sobre MODOS DE JAZZ



Conclusión:

En este artículo hemos visto el descubrimiento de la escala diatónica de 7 notas por Pitágoras en el Siglo VI a. c. y su evolución a través del canto gregoriano y sus modos, el origen de la armonía, la creación de la escala cromática de 12 notas  siguiendo el mismo procedimiento de Pitágoras,  los aportes del Jazz a la armonía. y el aprovechamiento de los modos para la improvisación.